Obras de Misericordia

Caminando en la Misericordia

Como os hemos ido contando, desde enero hemos intentado profundizar en el conocimiento y la práctica de las Obras de Misericordia. Lo hemos hecho poniendo en práctica el consejo del Papa de tomar cada mes una corporal y otra espiritual.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora y gratificante. Está claro que cuando uno responde al hermano con misericordia, cuando nos "forzamos" a ser más humanos de lo que la rutina, el egoísmo, miedo y el sufrimiento nos llevan a ser y correspondemos así al amor de Dios haciéndolo visible y presente en el mundo, nuestra alma se regocija y el fruto no puede ser menos que una sana y espiritual satisfacción que deja con ganas de más. Por ello no nos vamos a dejar las Obras de Misericordia en este curso, para decir dentro de un tiempo "sí, yo trabajé mucho sobre ellas un curso en el seminario". No. Las vamos a incorporar a nuestro equipaje imprescindible, no las vamos a abandonar jamás. Os invitamos a que vosotros hagáis lo mismo. No os "quitéis" las Obras de Misericordia una vez haya pasado este año jubilar.
Os dejamos el enlace a las entradas sobre este tema y os proponemos unos vídeos con las Obras de Misericordia que faltaban: