sábado, 13 de junio de 2015

Ordenación diaconal de Santos, Raúl y Maciej.


La Catedral de León acogía el pasado domingo 31 de mayo una celebración especial en la solemnidad de la Santísima Trinidad en el transcurso de la cual el obispo Julián López confería el sacramento del Orden en el grado del diaconado a los seminaristas Raúl Alonso Aguilar Azofeifa y Maciej Jurczyk, del SeminarioRedemptoris Mater “Virgen del Camino”, y al seminarista Santos Rafael Ramírez Chicas, del Seminario Mayor de San Froilán. Esta celebración ha sido la primera ordenación conjunta en la que han participado integrantes de los dos seminarios con que cuenta la Diócesis de León: el Redemptoris Mater“Virgen del Camino”, que se puso en marcha en el año 2007 en las instalaciones del antiguo Seminario Menor de la Carretera de Asturias, vinculado al Movimiento Neocatecumenal, y que cuenta con 19 seminaristas en la actualidad, procedentes de once países; y el Seminario Mayor de San Froilán, fundado en el año 1606, que este curso acoge una comunidad de 6 seminaristas .


Estos tres seminaristas que ayer recibirán su ordenación diaconal han completado los seis cursos del plan de estudios que se establece para Grado Superior en Teología, que imparte el Centro Superior de Estudios Teológicos de León (CSET) San Froilán, máximo órgano docente diocesano afiliado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), y ahora se encuentran en una etapa de práctica pastoral.

En su homilía el obispo Julián López ha destacado el hecho de que los nuevos diáconos que se incardinan en la Diócesis de León proceden de tres países diferentes "Costa Rica, Polonia y El Salvador, una realidad que no sólo no significa un obstáculo para la realización de nuestra misión al servicio del Pueblo de Dios, sino todo lo contrario, porque no debemos olvidar que toda la Iglesia es misionera. Y por elló la presencia de seminaristas de procedencia extradiocesana es hoy un signo de los tiempos que debemos valorar en relación con esta dimensión misionera,  y por tanto universal y no sólo local, que ha de estar presente también en toda vocación al ministerio en la Iglesia”. “Nuestra Diócesis, que en épocas no muy lejanas fue muy rica en vocaciones misioneras, tiene pues hoy zonas pastorales de auténtica misión a causa del alejamiento de la fe de muchos bautizados y, por otra parte cada día se hace más angustiosa la falta de sacerdotes y aún de laicos comprometidos con el anuncio del Evangelio”, precisó el prelado legionense, para referirse a continuación al Evangelio y al "misterio del Dios Trinidad, que constituye el núcleo de nuestra fe cristiana, misterio que creemos y proclamamos".

Tras glosar el ministerio de la Santísima Trinidad, el obispo de León recordó la idea original de la diaconía como ministerio que se recibe mediante la imposición de manos para el servicio de Dios en el ministerio de la Liturgia, de la Palabra y de la Caridad. En este punto el prelado Julián López felicitó a los nuevos diáconos y les recordó que "heredáis ya misión apostólica y, fortalecidos con el don del Espíritu Santo, me ayudaréis a mí y a los presbíteros en el anuncio de la palabra, en el servicio del altar y en el ministerio de la caridad como buenos servidores, pues eso significa la palabra diácono". Y ya para concluir su homilía el obispo Julián López hizo especial hincapié al "pediros de manera singular a que os dediquéis de manera preferente a los jóvenes, que les busquéis, que les ayudéis a descubrir el valor y alegría de la fe, que no escatiméis tiempo ni energía en ir a su encuentro porque cuando un joven descubre de verdad a Jesucristo lo más probable es que ya no se aparte de Él.