jueves, 24 de diciembre de 2015

Día de celebración de Órdenes Sagradas

3 nuevos presbíteros y 1 nuevo diácono

Jorge (diácono) y Raúl, Maciej y Santos (presbíteros).
Como ya os anunciamos la semana pasada, el Domingo 20 de diciembre se celebraron en la Santa Iglesia Catedral de nuestra diócesis 4 ordenaciones sacerdotales: 3 presbíteros y 1 diácono. Hacía 16 años que nuestra diócesis no celebraba una ordenación semejante, así que tenemos motivos para estar alegres.
Los nombres de los nuevos presbíteros son Raúl, Maciej y Santos y el del nuevo diácono, Jorge. A todos ellos queremos hacerles llegar nuestra más sincera enhorabuena por el don de una fe tan profunda, por el regalo y la misión que han recibido, por su constancia y su esfuerzo durante estos años de formación, pero también nuestra profunda gratitud por su valentía al aceptar la llamada del Señor a esta misión, por su renuncia a caminar por los caminos oscuros de este mundo y entregarse al camino luminoso del Señor para ser pastores de su rebaño colaborando con el Obispo.
Son ejemplos para nosotros, que estamos caminando por el mismo camino y hacia el mismo destino. Pero también son ejemplo y referencia para toda la sociedad pues son la prueba de que el Señor sigue llamando obreros a trabajar en su míes, de que sigue cuidando de su Iglesia, que jamás la abandonará. Todavía más importante, si cabe, es que nos muestran que en este complicado mundo se puede optar por Dios, no hace falta llegar a la consagración o la ordenación, pero se puede vivir en su compañía, siguiendo sus pasos y ajustándonos a la forma de vida que Él nos pide y que nos ejemplificó en la vida de su Hijo.

 Permitidnos que dediquemos unas palabras de forma especial a Jorge y Santos, pues han sido miembros de nuestra comunidad del Seminario Conciliar San Froilán. En estos años hemos reído juntos, pasado malos momentos, incluso nos hemos enfadado en algunas ocasiones, pero, precisamente por eso, hemos llegado a conoceros bien. Sólo esperamos que en la tarea que está por venir, desafiante, inmensa y a veces peligrosa, sigáis siendo vosotros mismos, pues ahí estará parte de la clave para que la superéis.

Pedimos al Señor que siempre los acompañe, a los cuatro, que les inspire y les ilumine en los malos momentos. Nosotros, por nuestra parte, siempre estaremos a vuestro lado y rezando por vosotros.