lunes, 27 de noviembre de 2017

Guillermo es ya sacerdote de Jesucristo


Llevábamos esperándolo y preparándolo con la oración durante toda la semana. Y por fin llegó el día. Nuestro compañero Guillermo Álvarez Rodríguez, hasta ahora seminarista, por la imposición de manos de nuestro obispo Don Julián y la oración de consagración es ya un sacerdote del Señor.
Sus manos jóvenes fueron ungidas con el santo Crisma para consagrar la Eucaristía, perdonar los pecados, sanar... para ser, en definitiva miembros del Señor. Los sacerdotes que le acompañamos también le impusimos las manos como signo de bendición y le dimos el abrazo de paz, porque es ya parte de la familia del presbiterio de León.
Nuestro Obispo le habló con palabras cálidas de padre, invitándole a que en las dificultades del ministerio, que llegarán, repose su cabeza en el pecho del Maestro como hizo el apóstol Juan en la Cena.
La Iglesia diocesana entera oró por él y se llenó de alegría, porque es el primer fruto, ¡gozoso y esperado!, del Año Vocacional que ha comenzado.
Pidamos al Señor de la Mies que el hueco que Guillermo ha dejado en nuestra comunidad sea llenado pronto por otro joven que, como él, quiera decirle sí al Señor.